COMO SOLICITAR UN PRESTAMO HIPOTECARIO PARA ADQUIRIR MI VIVIENDA

prinvalma

 

Escribo este artículo porque, como indica su título, es uno de los principales retos y preocupaciones de muchas personas, la mayoría jóvenes que inician su vida profesional y familiar, o se quieren independizar.

Nuestra Constitución en su artículo 47, reconoce que “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”. Hasta aquí todo correcto.

España vivió el famoso “Boom Inmobiliario”, desde finales de los 90 hasta el año 2007. Yo lo viví en primera persona, pues fui empleado de banca y directivo en tres entidades financieras, desde 1.989 hasta 2.017.

Ciertamente fueron unos años de bonanza económica, con amplia oferta de viviendas a precios asequibles y, sobre todo, una banca con las manos abiertas, dispuesta a dar hipotecas hasta el 100 % del valor de tasación, que casi siempre era superior al precio de compra. Con lo cual podías pagar la vivienda, impuestos y gastos incluidos, y hasta sobraba para amueblarla.

Era un negocio redondo para todos, y más para el sistema financiero. Tampoco olvidar la importante recaudación de impuestos para el Estado, comunidades autónomas y ayuntamientos (IVA, Transmisiones Patrimoniales, Actos Jurídicos, Licencias de Obra, etc).

Pero llegó la crisis y puso orden en todo esto. La Autoridad Monetaria, Banco Central Europeo y Banco de España “cerraron el grifo” de las hipotecas.

 

 

 

La economía mundial también entró en recesión, se incrementó el paro, y lo peor de todo, se disparó la morosidad en los bancos.

El giro y reconversión de la banca fue brutal. Cierre de sucursales, despidos, fusiones.

Algunas entidades bancarias de renombre tuvieron que ser rescatadas o intervenidas.

Y volviendo ya a la actualidad, bien entrados en el Siglo XXI, el panorama para comprar una vivienda y obtener financiación es bastante preocupante.

Los jóvenes y no tan jóvenes encuentran unos precios disparados, casi el doble de hace una década.

Un ejemplo es Málaga, donde yo resido. Entre el auge del alquiler vacacional, crecimiento de la población y desarrollo de su economía, adquirir una vivienda en la capital es ya prácticamente imposible. Pero las poblaciones de la costa occidental y oriental van en la misma dirección.

Y conseguir una hipoteca es cada vez más complicado, tanto por las exigencias de capacidad de pago, como por las garantías adicionales que suelen pedir los bancos, avalistas, vinculaciones de productos y servicios muy exigentes.

 

Sin embargo, tengo una buena noticia que darles. ¡Los bancos necesitan prestar dinero para obtener beneficio!

Esta es la base de su negocio. Intermedian entre el ahorro de los clientes y la demanda de crédito de otros. Su margen va en función del interés que pagan por obtener recursos y el que cobran por prestarlos. Y con unos tipos de interés casi nulos hasta hace dos años y razonablemente bajos en la actualidad, por debajo del 4%, el momento es ideal para endeudarse.

Por ello pretendo aclarar en las siguientes líneas cómo se debe afrontar la búsqueda de una vivienda y que requisitos o circunstancias debe reunir el/la futuro/a comprador/a e hipotecado/a para alcanzar el objetivo final de autorización por parte del banco que corresponda.

 

Enfocaré mis consejos y recomendaciones en estos 4 puntos:

1) Cómo buscar una vivienda.

2) Que modalidades de hipotecas hay.

3) Cómo evaluar nuestra situación para solicitar un préstamo hipotecario.

4) Qué documentación e información nos solicitará el banco para evaluarnos.

 

Una vez hayan leído el artículo, les ofrezco nuestra ayuda y servicios de asesoramiento para analizar su situación económico-financiera, y la viabilidad para obtener un préstamo hipotecario.  Lo pueden solicitar a través de nuestra web PRINVALMA.COM

 

 

1) ¿Cómo buscar una vivienda?

Es fundamental que busquemos la vivienda que más se adapte a nuestras necesidades y circunstancias personales y económicas.

Debemos investigar el mercado a través de distintas fuentes de información. Las principales son:

-Páginas webs inmobiliarias, como por eejempl: Idealista, Fotocasa, Mil Anuncios, etc.

-Inmobiliarias físicas en locales a pie de calle.

-Páginas webs de entidades bancarias con viviendas adjudicadas.

-Visitar físicamente los barrios o urbanizaciones que nos interesen para vivir. Consultar con los conserjes, jardineros o vigilantes de las mismas. También preguntar en los comercios cercanos. Todos ellos suelen tener información de primera mano.

-Visitar casetas de información de las Promotoras a pie de obra.

-Anuncios en prensa y webs de Promotoras Inmobiliarias.

– Sociedades o Institutos Municipales de la Vivienda en los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, Estado. VPO.

-Cooperativas de Viviendas.

-Portales y Registros de Subastas Electrónicas. Ministerio de Hacienda.

-Si estamos viviendo de alquiler actualmente y nos gusta nuestra vivienda, podemos proponer comprársela a nuestro arrendador y propietario.  Lo ideal es firmar un contrato de alquiler con opción a compra.

 

Quiero resaltar la importancia de elegir bien la primera vez que vayamos a adquirir una vivienda.  Generalmente seremos jóvenes, con muchas ilusiones. Y hay que pensar que la vida va cambiando. Principalmente los salarios, situación personal, familiar, nacimiento o adopción de hijos, cambio de vehículos, imprevistos, gastos extras.

Por eso yo recomiendo comprar nuestra primera vivienda marcándonos un horizonte temporal de 5-10 años para habitarla y después volver a adquirir otra que se adapte a las nuevas circunstancias, seguramente más grande y más cara.

¿Qué hacemos con la primera? Pues venderla y obtener una plusvalía o beneficio que aplicaremos a adquirir la nueva vivienda, como complemento al precio más alto. O también puede interesarnos alquilarla, y con la renta seguir pagando la hipoteca que tuviera e incluso si sobra algo aplicarlo a pagar la hipoteca de la nueva vivienda.

Existen 3 tipos de viviendas a adquirir:

 

  • Obra nueva en construcción o sobre planos. Entrega en 12-24 meses.

 

  • Obra nueva finalizada y a punto de entregar.

 

  • Segunda mano. Dos opciones: en buen estado, sin necesidad de reforma o pocas. Y a reformar, pues esta antigua o ha sufrido desperfectos.

Esta segunda opción puede resultar una gran oportunidad de inversión. De hecho he conocido casos de inversiones excelentes, adquiriendo viviendas muy deterioradas, aprovechándolo para negociar un precio bastante bajo y contratando un presupuesto bastante económico de reforma integral de la vivienda con una empresa especializada, que al final consigue dejar la vivienda como nueva y revalorizándola a precio actual de mercado.

Valga el siguiente ejemplo:

Una pareja a punto de casarse y residentes en El Palo, barrio de Málaga, adquieren una vivienda en esta zona. Se trata de piso en segunda planta sin ascensor, de 70 m2 con dos dormitorios, salón, baño, cocina y pequeña terraza. El precio de salida era de 220.000.-€, incluida comisión de la inmobiliaria.

Tras la primera visita observan que el estado del mismo es bastante lamentable. Necesita una reforma integral. Pero la ubicación es excelente, próxima a la playa y con muchos comercios y servicios cercanos.

Consultan con una empresa de reformas y les presupuesta 35.000.-€ para dejar la vivienda nueva, además de cambiar la distribución, uniendo la cocina con el salón, ganando amplitud y modernidad.

En base a ello, acuerdan un nuevo precio con el vendedor e inmobiliaria por importe de 195.000.-€.

Acuden a su banco, donde ambos tienen domiciliadas sus nóminas y les conceden una “Hipoteca Joven”, avalada por la Junta de Andalucía, según convenio suscrito con varias entidades financieras (luego lo explicaré) por el 95% del precio de compra, es decir, firman préstamo hipotecario por 185.000.-€.  (la tasación fue de 200.000.-€).

El resto del precio y gastos de la operación lo asumen con fondos propios. La hipoteca les supondrá una cuota mensual en torno a 1.000.- € durante 20 años. El salario neto sumado de ambos es de unos 3.000.-€ mensuales.

La forma de pago a la empresa de reformas será de 15.000.-€ a la firma de contrato, y resto a la finalización de la obra, prevista para dentro de 3 meses. Financian los 35.000.-€ a través de préstamo personal, a través del mismo banco que les concede la hipoteca, a un plazo de 60 meses, y cuota mensual de 500.-€.

También acuerdan con el banco que una vez terminada la reforma se volverá a tasar la vivienda y, en función de ello, se podrá ampliar la hipoteca por el importe del préstamo personal y cancelar este. De manera que la cuota total sea más asequible y baja, pagándose en el plazo de la primera hipoteca.

Finalmente, una vez reformada la vivienda se tasa nuevamente, ahora en 250.000.-€.

Con lo cual, obtienen la autorización para modificar la hipoteca hasta 220.000.-€, y la nueva cuota se establece en 1.200.-€ mensuales.

Pueden pagarla sin problema y vivir de manera desahogada.

A continuación, entramos en el apartado de qué tipo de hipoteca elegir.

 

2) ¿ Que modalidades de hipotecas hay?.

En función del tipo de interés o tasa de retorno que aplica el banco a nuestra hipoteca, existen 3 modalidades.

Tipo fijo: se establece un tipo de interés para toda la vida de la operación, sin posibilidad de que varíe. El cliente sabe la cuota que va a pagar durante toda la operación, hasta que termine de pagar la hipoteca.

Esa es su principal ventaja, pues te permite cubrirte de los riesgos de un incremento de los tipos de interés en el futuro.

En la actualidad existen en nuestro país varias entidades que la ofrecen a un tipo de interés del 2,60% a plazo máximo de 25 años, sujeta a vinculaciones, es decir, exigen contratar una serie de productos para poder obtener ese interés preferencial (nominas, tarjetas, seguros, alarma del hogar, certificado de eficiencia energética, etc).

Tipo variable: el tipo de interés se establece añadiendo un diferencial al Euribor, y revisándose generalmente cada 12 meses.  Sabremos el interés en cada periodo de revisión, pero no tenemos la certeza de futuras subidas o bajadas del mismo, con lo cual es un inconveniente. Pero también estamos abiertos a beneficiarnos de rebajas en los tipos de interés. Así que cada persona debe decidir entre interés fijo o variable, según su forma de ser.

El Euribor sigue a la baja. De hecho,va a cerrar el mes de septiembre sobre el 3,166%, un 0,907 puntos porcentuales menos que el mismo mes del año pasado.

Algunas entidades españolas ofrecen hipotecas variables al Euribor+0,50%, exigiendo como compensación domiciliar nómina y contratar seguros de hogar, vida y protección de pagos.

Tipo mixto: igual que a tipo variable, pero estableciendo un interés fijo durante 12, 24 o hasta 60 meses desde el inicio de la operación. Suelen fijar el 2% los 12 o 24 primeros meses.

Adicionalmente a estas modalidades, existe en Andalucía el programa “Garantía Vivienda Joven”, suscrito entre la Junta de Andalucía y varias entidades financieras. La Junta concede garantía del importe que exceda del 80% del precio de la vivienda habitual a adquirir con un máximo del 95% del mismo. La garantía responderá del capital principal de la hipoteca, no de intereses, comisiones ni gastos de ningún tipo, judiciales o extrajudiciales.  Accedan aquí:

https://www.juntadeandalucia.es/organismos/fomentoarticulaciondelterritorioyvivienda/areas/vivienda-rehabilitacion/programa-garantia-vivienda-joven.html#toc-caracter-sticas-de-la-garant-a

 

Una vez que tenemos claras las diferencias entre una hipoteca fija y variable debemos plantearnos una serie de cuestiones que nos ayuden a tomar la mejor decisión:

 

¿Cuánto riesgo estoy dispuesto a asumir?

Por lo general, para las personas que no les guste asumir riesgos una hipoteca fija será mejor opción que una variable. Con la primera sabremos desde el inicio lo que pagaremos durante todo el préstamo hipotecario, sin embargo, con una hipoteca variable estaremos expuestos que nuestra cuota pueda incrementarse durante un periodo de tiempo. Si por el contrario, se dispone de una cantidad de dinero que permita hacer frente a imprevistos en caso de que fuera necesario, una hipoteca variable puede ser mejor alternativa que una hipoteca fija, ya que durante el tiempo en el que el euríbor esté bajo prácticamente no pagaremos casi intereses.

 

¿Cuántos años voy a tardar en pagar la hipoteca?

No es lo mismo tardar en pagar la hipoteca 30 años que 15. Si queremos un préstamo hipotecario a largo plazo, lo mejor será apostar por una cuota que no varíe con una hipoteca fija. Al estar tanto tiempo pagando la hipoteca existen más probabilidades de que el euríbor pueda acabar inflando la cuota.

 

¿Cómo está el mercado?

Conocer la situación del mercado ayudará a sacar provecho y escoger la hipoteca en base a las circunstancias actuales. Esto puede permitirnos ahorrarnos una importante suma de dinero. Si el euríbor está cayendo y las previsiones apuntan a que se mantendrá así por un largo periodo de tiempo es probable que una hipoteca variable que permita aprovecharse de las caídas del índice sea más rentable que una hipoteca fija.

Por el contrario, conocer que el índice hipotecario al que esté referenciada nuestra hipoteca se encuentra en niveles muy elevados hará que optemos por una hipoteca fija para evitar pagar más en próximas subidas.

 

¿Dónde puedo comparar los dos tipos de hipotecas?

Cada persona tiene una situación económica concreta y unos ahorros, por lo tanto, a la hora de decantarse por un tipo de préstamos hipotecario es importante que sopese todas las opciones existentes.

Para poder hacerlo existen numerosas calculadoras online en Internet que permiten realizar una aproximación de a cuanto le costaría a una persona una hipoteca fija o variable.

 

Yo recomiendo la de iAhorro, comparador de hipotecas online y gratuito. Este simulador tiene   cuenta la media del euríbor en los últimos 20 años. A esto se le sumarán los ingresos y la capacidad de ahorro de esa persona. Hay que tener en cuenta que esta cuota estará sujeta a revisiones debido a las fluctuaciones de índices como el euríbor. Pueden ser anuales o semestrales, aunque todo depende de lo que se haya negociado con el banco.

 

¿Me compensa más una hipoteca fija o variable?

Las hipotecas variables para cortos plazos y las hipotecas fijas para plazos largos. Esa es la norma general, pero todo depende de la persona y del perfil que tenga.

Estos son algunos de los plazos más habituales a la hora de conceder un préstamo hipotecario y que sería más recomendable en cada caso.

Si por ejemplo vamos a pedir una hipoteca a 15 años una variable podría ser una buena opción, ya que el euríbor ahora se encuentra bajo, en torno al 3%.

Sin embargo, hay que recordar que esto puede cambiar con el paso de los años, tal y como ocurrió en 2008.

 

3) ¿Cómo evaluar nuestra situación para solicitar un préstamo hipotecario?

 

El banco va a estudiar nuestra situación financiera y personal. Básicamente se va a centrar en 3 cuestiones:

– ¿Cuánto dinero ingreso todos los meses o años, una vez deducidos impuestos y otros gastos? Es mi capacidad de pago,

– ¿Qué patrimonio tengo, inmuebles, dinero y otros bienes? Es mi solvencia.

– ¿Qué deudas tengo y si pago bien o tengo incidencias como moroso? Es mi endeudamiento e historial crediticio.

 

Por todo ello, lo importante es que hagamos una evaluación propia de nosotros mismos, para saber en qué punto estamos.

Veamos 6 aspectos fundamentales:

 

  • ¿Cómo evaluar mi capacidad de pago?

 

Esa capacidad que yo tengo para hacerle frente a la cuota mensual.

Lo importante ahora es decidir en cuánto tiempo yo debo poner esa deuda para que la cuota sea lo más adecuada posible a mis ingresos. Lo normal es que no suponga más de un tercio de mis ingresos netos. Y que se parezca lo más posible a lo que hasta ahora pagaba por el alquiler de mi vivienda.

A veces me conviene a más algo a largo plazo o a mediano plazo, que tenga cuotas fijas o a interés variable, o mixto.

 

  • ¿Cómo es mi carácter?

 

Soy o no una persona que le temo a las deudas. El carácter muchas veces viene forjado por experiencias propias y de otros muy cercanos, como nuestros padres, amigos, conocidos que han tenido negocios, han quebrado y no saben qué hacer. Por eso es importante entender su propio carácter.

Por lo cual te digo a ti, ten mucho cuidado en no analizar esta parte propia, porque te puede traer muchos miedos que no te dejen dormir, puede costarte nervios y parte de tu calidad de vida.

 

  • Mi patrimonio tiene que estar en mi mente.

 

Tengo que saber cuánto tengo, de manera actualizada. Por si acaso tuviera que pedir un préstamo de cualquier tipo para comprar un vehículo, o comprar una vivienda o un local comercial y alquilarlo. ¿De cuánto estoy hablando?

Mi patrimonio, del que yo puedo disponer es sumamente importante. Son garantías que las instituciones financieras piden principalmente a los que están solicitando financiación por primera vez.  O no tienen un gran historial crediticio.

Por eso es importante que lo tengas en un listado, bien descrito y valorado.

 

  • Garantía, fianza y fiador.

 

Son seguridades que las instituciones financieras toman principalmente a los que están tomando deuda por primera vez o no tienen un gran historial crediticio que puedes poner en garantía. Puede ser mi casa, en el caso de la hipoteca.

Y también un fiador, un garante, una persona que firme.

A propósito de esto, yo recomendaría que trates de no ser fiador de nadie a menos que estés dispuesto a regalarle el dinero a esa persona. Y es que muchas personas no responden. Debe ser algún familiar muy cercano o tu padre, tu madre o un hijo que tú digas bueno, lo voy a poner para para ayudarlo, pero si no paga, yo me hago cargo sin ningún inconveniente.

 

5)  ¿Qué condiciones de préstamo me  ponen?

Comparar condiciones con diferentes instituciones financieras, la tasa de interés, comisiones, plazos.  Importe sobre precio de compra, tasación,

Por ejemplo, hay tasas más altas, tasas más bajas. Depende mucho muchas veces del período en que lo vas a tomar.

Un préstamo para una vivienda puede ser 10, 15, 20 años, 30 años.

 

6) Y por último, ¿Cuáles son tus condiciones a futuro?

Claro, hay cosas que no podemos nosotros prever, como la pandemia de 2020.

Sin embargo, hay muchas cosas que sí pueden suceder. Yo podría perder mi trabajo.

¿Cómo voy a cargar con todo esto? No es que estés pensando en perder el trabajo, sino que podría pasar.

Puedo ponerle un seguro vida y de desempleo al préstamo y de esa forma, en caso de que me pase algo, me lo cubre.

Mi futuro propio. Muchas veces las personas se meten en algo y no piensan de aquí a cinco años. Acaban de casarse y compran un apartamento muy pequeño y no están pensando en que le va a nacer una criatura o quizás más.

Y entonces se meten en un préstamo de una forma que no debió ser porque debieron haber amortizado lo más rápido posible para luego vender y comprar algo más grande.

O al contrario, se meten en una vivienda muy grande y mis hijos, dentro de pocos años, cinco años, diez años, termina la universidad y se van a vivir a otro lugar. O se casan. ¿Qué va a pasar con esta vivienda? Posiblemente tendré que venderla e irme a una más pequeña. Es muy importante mirar mis planes personales para entonces lograr lo que yo quiero en ese tiempo.

Recomiendo ver todo esto, y evaluarlo para tomar la decisión de ese préstamo lo más acertada y útil . Lo pagues de la mejor forma posible y con los intereses más bajos. Hazte una buena evaluación  antes de pedir el préstamo y verás cómo sacas

el mayor de los provechos.

Existen algunos simuladores de entidades bancarias para ver la preautorización de un préstamo hipotecario, a través de un scoring de riesgos rápido.

 

Yo recomiendo la de CAJAMAR en el siguiente link: https://www.cajamar.es/es/comun/te-ayudamos/simuladores/simulador-         hipoteca/ 

También la de Openbank en el siguiente enlace:

https://www.openbank.es/hipoteca-open.

Es interesante también la “Guía de Acceso al Préstamo Hipotecario” editada por el Banco de España. Accediendo a su web está en formato PDF.

 

4) ¿Qué documentación e información nos solicitará el banco para evaluarnos?

Llega un momento en el que hay que plantearse si compensa más comprar o alquilar. Si te vas a decantar por la compra de una vivienda, ten en cuenta   que pedir una hipoteca supone un proceso largo y, en muchas ocasiones, complejo.

Por ese motivo, antes de ponerse con los trámites es recomendable tener a mano la documentación que la entidad bancaria va a solicitarte al pedir la hipoteca.

 

4.1 El futuro hipotecado deberá presentar los siguientes documentos para  pedir la hipoteca:

 

Documento de acreditación personal: NIF, NIE o pasaporte

Este carnet nos permite acreditarnos como ciudadanos y es obligatorio en España a partir de los 14 años de edad. Variará en función de si tenemos nacionalidad española; si no tenemos la nacionalidad, pero residimos o trabajamos en el país, o si somos extranjeros.  La cita para su renovación puede solicitarse de manera online y tiene un coste aproximado de 12 euros, dependiendo del tipo de documento. En el caso del pasaporte el precio puede ascender a los 30 euros.

Declaración del IRPF del último año

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas es un tributo que tenemos que pagar cada año a Hacienda para declarar los ingresos que hemos recibido. No todas las personas están obligadas a presentarlo, depende de las rentas que se hayan obtenido. Una vez que se presenta, entre abril y junio cada año, obtendremos un recibo que certifique que hemos hecho nuestra declaración y podremos presentarlo junto al resto de documentación necesaria para pedir una hipoteca.

Extractos bancarios de los últimos meses.

Por lo general se puede hacer de manera online y gratuita a través de la aplicación de nuestro banco, donde podrás descargarlos. En caso de necesitarlo de manera física podemos acudir a las oficinas de nuestra entidad.

Vida laboral actualizada

El certificado de vida laboral se puede obtener en las distintas oficinas de Tesorería de la Seguridad Social. No obstante, si dispone de un certificado digital o clave, también podrás hacer este trámite de manera online. A través de este documento queda reflejada toda nuestra vida laboral y servirá al banco para saber si tenemos una estabilidad profesional para poder hacer frente a la hipoteca.

Contrato de arras si lo hubiese

En ocasiones se hace un acuerdo privado entre el comprador y vendedor de una vivienda en el que se deja constancia de una futura compra a través de una señal de dinero. Este acuerdo se conoce como contrato de arras.

Escrituras de cada propiedad que el o los solicitantes tengan

Este documento acredita la posesión de un inmueble. Por lo general, es el notario quien tiene la escritura original de la vivienda, pero podemos solicitar una copia con la fecha de firma de compraventa y el número de protocolo o acudiendo al Registro de la Propiedad.

Si se vive de alquiler, contrato de alquiler y los recibos de pago de este

Al igual que ocurre con la escritura de una casa, cada inquilino tendrá una copia del contrato de alquiler. Los recibos que acrediten que se está al corriente de pago de las cuotas mensuales del alquiler se pueden obtener mediante la aplicación bancaria por la que se pasan los recibos. Normalmente, suele ser un resguardo que se obtiene en el momento de hacer la transferencia.

Esta documentación será necesaria para pedir una hipoteca puesto que demostrará que anteriormente hemos cumplido con el pago de otras cuotas.

Los recibos de pago de los préstamos en vigor que se tengan.

En el caso de que tengamos otras deudas o procesos de financiación activos debemos aportar documentación que demuestre que estamos al día en lo pagos. De otra manera, el banco puede no ver con buenos ojos la operación y echarla para atrás. Este tipo de documentación suele ser imprescindible a la hora de solicitar una hipoteca.

Documento de la CIRBE que acredite las operaciones de crédito vigentes.

La CIRBE o Central de Información de Riesgos de Banco de España posee todos los datos sobre deudas, riesgos o avales de cualquier persona si su importe supera los 1.000 euros. Acudiendo a esta oficina del Banco de España con cita previa podemos obtener un certificado que demuestra que tenemos un historial crediticio limpio. Es importante destacar que no se trata de un fichero de morosos. También es posible obtener nuestro documento de la CIRBE a través de la Oficina Virtual del Banco de España.

4.2.Documentación adicional para solicitar una hipoteca.

A la hora de solicitar una hipoteca todas las personas tienen que presentar una serie de papeles y documentos que se podrían denominar básicos.

Asimismo, en función del perfil de la persona, para formalizar la hipoteca habrá que presentar unos documentos adicionales.

4.2.1. Trabajo por cuenta ajena.

Para comprobarlo requerirá los siguientes documentos:

– Contrato laboral: si es indefinido las posibilidades de que el banco le conceda la hipoteca serán mayores.
– Las nóminas de los tres últimos meses como mínimo.
– Justificación de otros ingresos si los hubiera.

Las entidades bancarias buscan personas con estabilidad laboral.

4.2.2 Soy autónomo.

Por ese motivo, a los trabajadores por cuenta propia les suelen

pedir documentos adicionales al solicitar la hipoteca que prueben su solvencia económica.

Estos son los documentos adicionales que deberá presentar un autónomo a la hora de solicitar una hipoteca:

– Declaración del IVA del año anterior

– Las nóminas de los tres últimos meses.

– Como mínimo los trimestrales del IVA del año que está en curso.

– Declaración anual del IRPF

– Pagos fraccionados del IRPF

– Últimos recibos del pago a la Seguridad Social

Asimismo, se recomienda que el autónomo disponga de un informe de su negocio. Esto facilitará al banco conocer su actividad laboral, lo que podría ser clave a la hora de conseguir la financiación que necesita para su vivienda.

 

Espero que este artículo les sea de gran utilidad.

Les ofrezco nuestro asesoramiento para analizar su situación económico- financiera y la viabilidad para obtener una hipoteca.  Y si necesitan de mis servicios a nivel personal, profesional o empresarial,no duden en solicitarlo a través de la web.

 

¡Mucha suerte y adelante!

Miguel Ángel López Vergara.

Economista Colegiado nº 5202 de Málaga.

malopezvergara@gmail.com

 

 

logo prinvalma